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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Días de trabajo


Son días de trabajo, sí. Abrir un concierto de Quique González fue mucho más que un sueño pequeño. Empezar a tocar con Muñeco Vudú fue una realidad sonriente. Las fiestas de San Mateo fueron un pacto con el reloj... Ahora toca volver a la carretera, a la orfebrería, al taller de versos y semicorcheas. Para ir abriendo boca os cuento las primeras confirmaciones:


28 de septiembre, Madrid. BUHO REAL, 21:30 h (taquilla por determinar)
30 de septiembre, Vigo. EL CONTRABAJO, 22:30 H. 5€

1 de octubre, Betanzos (A Coruña). CERVECERÍA ZOKI, 22:30. Entrada libre

8 de octubre, Avilés. DON FLORO (+ Edu Vázquez + Daniel Merino) -taquilla por determinar-


También vamos a cerrar fechas en Toledo, Ciudad Real, Valladolid, León, Santiago de Compostela, Foz (Lugo), alguna más en Madrid y las últimas fechas asturianas (Pola de Siero, Tapia, Oviedo, Gijón...). El fin de gira está previsto para mediados/finales de diciembre, seguiré dando detalles.

P.D. Para quienes gustan de ese tipo tan parecido a mí que canta canciones de ayer, hoy y mañana y que se hace llamar "El flaco de Turón"... Tienen una cita este domingo 26 de septiembre a las 13:30h. en "La malayerba" (Oviedo). Qué ganas...




martes, 24 de agosto de 2010

Algunos sueños pequeños


Ser "disco de la semana" en EFE EME; ser entrevistado por Santi Alcanda; ganar un premio AMAS; ser entrevistado por Joaquín Guzmán; ganar el Premiu al Meyor Cantar; cruzar el charco para hacer música; compartir escenario con Pablo Moro; tocar al lado del Lichis; que a Javier Alvarez le guste "Retruque"; una canción mía a cuatro voces; obtener la redención de Jorge Ilegal; telonear un concierto de Quique González (sábado 11 de septiembre en el Teatro de la Laboral de Gijón; 12€)

miércoles, 11 de agosto de 2010

Summertime


Decía David Trueba en el libro que todos fuimos eso de que "el verano es una estación en la que nada crece"; y algunas veces me parece que tiene razón. Me parece que el verano es una estación que cambia a medida que nos hacemos mayores. A los 12 años era el tiempo del fútbol a todas horas, de comer y salir corriendo a sortear "a pares o nones" si me tocaría con la eterna promesa -que solía ser el foco de los suspiros de todas-. El horizonte estaba parado en septiembre y nada importaba más que quemar la rodilla parando un penalty.

A los 18 era el fin de una época, el penúltimo verano. Dos meses para disfrutar de un mundo que iba a soltarte la mano, a ponerte una pregunta entre las piernas, a dejarte un poco más solo. Dos meses antes de la vida con mayúsculas. Alrededor de los 24 la vida era algo que les pasaba a los demás, nosotros teníamos las ganas, los medios y toda la ilusión. Nosotros éramos los mejores... Pero llegó octubre y fuimos los mismos de antes, los que buscan. Yo me empeñé en esto de las canciones, otros consiguieron un trabajo fijo en un centro comercial y algunos triunfaron con el concepto de victoria de mi abuela y de mi madre: "sacó una oposición, tiene la vida solucionada" -y yo me pregunto desde cuando el estado soluciona vidas-.

Iba diciendo que, a veces, "el verano es una estación en la que nada crece". Casi nadie responde a los mails, los teléfonos ya no comunican, y todo el mundo está más moreno que tú. El verano a los 29 es un paréntesis de una semana en una piscina donde suena Shakira.

Pero yo no venía a hablar del verano. Yo venía, como siempre, a hablar del amor. Venía a decir que el amor es un autodefinido blanco completado a medias, dos vasos de vino sobre un periódico, una costumbre repentina. El amor a veces es el futuro. Y el futuro, a veces, se llama septiembre. Se llama nueva cuenta de correo electrónico. Se llama Barney Stinson, y a Barney, chicos, los trajes le quedan como un guante.

viernes, 16 de julio de 2010

Barrio de la paz

Soy de un pueblo de la "cuenca minera" asturiana al que denomino como "mi centro de gravedad", del que muchas veces me habréis oído hablar y que se llama Turón. Apenas somos unos 4000 habitantes -y digo somos porque sigo estando censado allí y paso, más o menos, 1/3 del año por sus bares- y les puedo asegurar que somos gente acostumbrada a resistir. Turón fue uno de los núcleos duros de "Octubre del 34"y de la guerra incivil; y llegó a tener 20.000 habitantes en los tiempos más provechosos de la explotación minera del carbón. En 1995 se cerró el último pozo minero y sufrimos la desindustrialización peor organizada que estos ojos vieran.

Por algún motivo sin explicación -quizás la lucha-, "mi centro de gravedad" es un lugar donde las preguntas no se cierran. Siempre ha habido ganas de pelear, de escribir, de hacer. Si en 1927 Margarita Nelken decía esto: En todos los Ateneos asturianos que conozco observé un grandísimo amor a la cultura, pero los que me llegaron al alma fueron los ateneístas de Gijón y Turón; viendo a estos hombres renace en mí la esperanza de que en breve se podrá formar la nueva España que tanto necesitamos, en 2005 ese mismo ateneo reconvertido en Biblioteca Pública ganaba el Premio Nacional de Fomento de la Lectura por el programa "Bibliotecarios por un día".

Podría enumerar hasta la saciedad a toda la gente pone piedras por la cultura y el movimiento en mi centro, pero hoy he escrito todo esto por la última gran salida a la palestra: Truequedart. Un proyecto liderado por Imanol Núñez que cuenta con el mejor elenco de músicos posible y que acaban de disparar un videoclip con el tema "Barrio de la paz" grabado en Turón, con la gente de allí como protagonista y bajo la dirección de Señor Paraguas, quién sino. Aquí lo tenéis. Yo me emocioné

lunes, 12 de julio de 2010

Republicano

No tengo sentimiento de españolidad. Todas esas banderas rojigüaldas me ponen bastante nervioso y traen a mi cabeza imágenes nada bonitas de un pasado que nunca debió existir -soy historiador, tengo demasiadas fotografías aquí dentro-. Sin embargo, cuando veo una bandera tricolor, con una banda morada, me cambia la cara. No es sentimiento geográfico, es sentimiento político por lo que fue aquella República, por la solidaridad. Anoche vi el partido de "la roja" porque, aún no siendo muy futbolero, esos chicos juegan realmente bien a este deporte y da gusto verlos. Y el caso es que Iniesta, Villa, Casillas... parecen gente humilde, buena. Nunca he tomado un café con ellos pero "me caen bien". Hicieron juego en equipo para un bien común. No premiaron las individualidades. Hicieron dedicatorias emotivas. Repito, no me siento muy español, no soy capaz. Soy ciudadano del mundo, como el otro. No sé que es eso del "orgullo patrio" y ese himno sin letra que todo el mundo tararea me provoca mucha indiferencia. Pero ayer... en fin, qué queréis que os diga, me sentí un poco republicano.

viernes, 9 de julio de 2010

Descansando, dando envidia y otros tópicos veraniegos


Estoy "de vacaciones" -en mi trabajo, siempre entre comillas, ustedes saben-. En fin, que a excepción de algo que puede salir en agosto, no vuelvo a la carretera con mis canciones hasta septiembre. Esas comillas de las que hablamos tienen dentro una buena época para acabar canciones, seleccionar otras, drogar a alguna musa, cazar arreglos, engañar productores... Comenzar a engrasar, en fin, el engranaje del próximo disco. ¿Fecha de salida? Primero tengo financiarlo -en ello estamos-. Yo sólo sé que saldrá algún día porque, aunque sé bastante de tirar toallas, este pequeñuelo verá la luz, cueste lo que cueste.

Después del verano, como digo, volveremos a la carretera. Estamos intentando cerrar fechas por el sur, tenemos cosas en Galicia y volveremos a algún lugar habitual. Entre fines de noviembre y principios de diciembre haremos el "fin de gira" en Oviedo, con banda e invitados, y cerraremos un ciclo.

Por el momento, nada más desde el norte y el calor. Ah bueno, sí, lo de la envidia. El caso es que soy uno de esos pocos afortunados que ya han escuchado lo próximo de Fabián. Y es hermoso. Punto

martes, 22 de junio de 2010

Mi centro de gravedad y otros placeres


Después de Madrid llegó el cumpleaños de Fon y Balmo -ambos dos responsables de ese milagro que es La Calleja-, con muchas horas de música y un encuentro anodino sobre las tablas: Bueno, González (es el principio de algo, seguiremos informando). Y tras eso, el necesario descanso. Mi voz se rompió un poco y mi brazo izquierdo sufrió una contractura, con lo que escapé a mi centro de gravedad una temporada. Allí me acostumbré a los pequeños placeres domésticos, que diría el maestro: salir a comprar el pan y la prensa, tomar el vino de las 13:00 con los jubilados, escribir canciones, apostar por Costa de Marfil, emborracharse con levedad, fregar los platos... La vida.

La gira continúa, y tras el descanso -del que salieron muchas cosas-, el miércoles pasado tomé un avión a Barcelona para tocar en un lugar mítico: L´Astrolabi. Es uno de esos sitios donde se toca desenchufado y te dan las mil de la madrugada hablando con los dueños. Un lujo, vaya. Vinisteis unos cuantos, más de los que esperaba, y me hicisteis un poco menos dura la resaca del día siguiente. En la mañana del viernes, ataquines Bellvara y este menda sudaron carretera hasta Valencia, a golpe de clásico radiofónico y ventanillas bajadas, para grabar unas teclas y una voz en el brand new disco de Guille Dinnbier. Al acabar... La noche, claro. Y Manolo Tarancón. Y El Vedat. Y la hospitalidad. Y al día siguiente Castellón, donde tocamos al aire libre en "El huerto" (Segorbe) y en el "3 historias"(Altura) y nos quedaron las ganas de quedarnos...